¿Cuáles suelen ser algunas de las prácticas de un cristiano a la luz de la Biblia?

Las creencias no son nada, a menos que sean transformadas en acciones. Basados en lo que la Biblia enseña, algunas prácticas que sostenemos como verdaderos cristianos son:

  • La Biblia es nuestra única autoridad: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” 2ª Timoteo 3:16

 Ya que la palabra de Dios es la única autoridad verdadera y de la cual se puede depender, aceptamos la Biblia como nuestro manual para vivir. Nuestra primera pregunta al enfrentar una decisión es: “¿Qué dice la Biblia al respecto?”. Practicamos la lectura bíblica diaria, el estudio bíblico, y la memorización de la Biblia. La Biblia es la base para todo lo que creemos.

  • Autonomía de la iglesia local, sólo Cristo es su única Autoridad en cielo y tierra: “y él (Cristo) es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia” Colosenses 1:18

 Cristo y no una persona, grupo, medio u organización religiosa, es la cabeza formal de la Iglesia. Aunque reconocemos el valor de asociarnos y cooperar con otros cristianos, creemos que cada iglesia local debe tener gobierno propio, y ser independiente de cualquier control denominacional. Instamos a la congregación a determinar su propia estrategia, estructura y estilo.No pertenecemos a ninguna organización nacional o mundial, sino respetamos la autonomía terrenal de cada congregación y a la vez su deber de sujetarse al Señor conforme al modelo de Apocalipsis capítulos 2 y 3. Hechos 2:36; 1ª Corintios 11:3; 1ª Corintios 11:18; Efesios 5:23.

  •  Sacerdocio del creyente: “…Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre.” Apocalipsis 1:6. “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” 1ª Pedro 2:9

 La Biblia nos enseña que cada creyente es llamado para el servicio cristiano de “tiempo completo”, sin importar su vocación. Practicamos la verdad de que cada creyente es un ministro al instar a nuestros miembros a que encuentren un lugar de servicio y ministerio. Cada creyente tiene acceso directo a Dios a través de la oración y la lectura bíblica.

  • Ofrendar: “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.” 1ª Corintios 16: 1-2

“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” 2ª Corintios 9:6-7

  •  Bautismo por inmersión: “Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.” Colosenses 2:12

Creemos que todos los creyentes deben ser bautizados por inmersión como un símbolo ante el mundo de que hemos sido muertos, sepultados y resucitados con Cristo, de tal manera que todas las personas que componen la congregación en sí, profesan haber recibido al Señor Jesucristo como su Salvador personal y le han obedecido en el bautismo. Practicamos el Bautismo por inmersión en el agua, la manera en que Cristo fue bautizado y la manera que la Biblia manda. Mateo 28:19; Hechos 2:41, 8:36-38, 16:30-34, 18:8, Romanos 6:3-4, Colosenses 2:12

  •  Vivir guiados del Espíritu: (Jesús dijo)…”Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Juan 15:5

 Creemos que la única manera posible para vivir una vida cristiana es a través del poder de Dios en nosotros. Procuramos una vida diaria dependiendo de Dios y su Espíritu para ayudarnos a hacer lo que es correcto. Filipenses. 2:13; Efesios. 5:18

  •  Decir a Otros Acerca de Cristo: “…Y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. 1ª Pedro 3:15

Es la responsabilidad de cada cristiano el compartir las Buenas Nuevas con aquellas personas con quienes Dios nos trae en contacto diariamente el compartir personalmente acerca de Cristo e invitar amigos a la iglesia.

  • Nos congregamos solo en el nombre del Señor Jesucristo (Mateo 18:20) para:
    1. Recordar la muerte y resurrección del Señor cada primer día de la semana en el culto de la Cena del Señor (Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:19-20; Hechos 2:42, 20:7; 1ª Corintios 11:23-34)
    2. Para realizar cultos de oración (Hechos 2:42; 4:31; 12:12)
    3. Para predicar el evangelio sin algarabía, sin colectas y sin ningún tipo de presión para que nuestros apreciados visitantes se conviertan a la fe
    4. Ministrar y estudiar la Biblia (Hechos 11:26; 15:22; 15:30-32)
    5. Dar reportes de la obra evangelística (Hechos 14:27; 21:18-19)
    6. Discutir cuestiones de doctrina (Hechos 15:6, 15:25)
    7. Bautizar a un grupo de creyentes (Hechos 2:41).
    8. Expulsar de comunión a un miembro que haya cometido pecado tal que amerite la separación de la comunión (1ª Corintios 5:1-5)
  •  Mantenemos reuniones para niños, jóvenes y adultos en armonía con 2ª Timoteo 3:15 y Proverbios 22:6
  • Reconocemos que el Señor ha encomendado el pastoreo de cada iglesia local, o asamblea, a un grupo de hermanos en la fe, miembros de la misma, que reciben en la Biblia el nombre de ancianos, obispos o pastores: A la vez encomendamos a los que el Nuevo Testamento llama diáconos las muchas tareas que un testimonio de esta índole requiere. (Hechos 6:1-7, 14:23; 20:17; Filipenses 1:1; Tito 1:5.
  • Recibimos visitas de hombres que se dedican a tiempo completo a la evangelización e instrucción del pueblo de Dios, ellos “no recibiendo nada de los gentiles,” y voluntariamente les apoyamos económicamente y en oración en la obra que realizan en diversas partes: (Hechos 13:1-3; 3º Juan 7; 1ª Corintios 4:11-13)

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